Cómo calcular la rentabilidad de una pantalla LED en tu negocio

rentabilidad de una pantalla LED

Por qué es importante la rentabilidad de una pantalla LED

Cuando una empresa se plantea instalar una pantalla, la primera duda suele ser el precio. Sin embargo, lo realmente decisivo es la rentabilidad de una pantalla LED: cuánto te devuelve esa inversión en forma de visibilidad, ventas y ahorro en otros soportes.

Hablar de retorno de inversión de una pantalla LED implica comparar lo que te cuesta frente a lo que genera: más clientes que entran al local, más impacto en el escaparate, más ventas cruzadas o incluso ingresos adicionales si vendes espacios publicitarios a otras marcas. La rentabilidad de las pantallas digitales no es teórica: depende de cómo la uses, dónde la coloques y qué contenidos muestres cada día.

En el blog de Pantallas LED Granada ya se explica cómo estas soluciones pueden transformar la visibilidad de un comercio local, especialmente en entornos competitivos como las calles comerciales de Granada.

Costes que influyen antes y después de la instalación

Antes de sacar números sobre la rentabilidad de una pantalla LED, conviene tener claro qué costes entran en la ecuación:

  • Coste de compra o inversión inicial. El precio varía según tamaño, resolución, brillo y si la pantalla es de interior o exterior. Esta inversión en pantallas LED es el punto de partida del cálculo.
  • Consumo eléctrico. No todas las pantallas consumen lo mismo; influyen el brillo, las horas de uso diarias y el tipo de tecnología. En el artículo específico sobre “¿Cuál es el consumo de una pantalla LED comercial?” se detallan rangos de consumo reales y ejemplos de factura eléctrica para que puedas estimarlo con precisión.
  • Mantenimiento y revisiones. Una pantalla bien cuidada dura más años y mantiene su calidad de imagen. Un pequeño presupuesto anual para revisiones preventivas ayuda a amortizar una pantalla LED a largo plazo.
  • Creación de contenidos. Diseños, vídeos, animaciones y actualizaciones periódicas. Puedes asumirlo internamente o externalizarlo, pero debe estar previsto en el cálculo.
  • Alternativa: alquiler o renting. En lugar de pagar todo de golpe, muchas empresas optan por el alquiler o renting tecnológico, lo que reduce el esfuerzo inicial y permite renovar equipos más adelante.

Cuando sumas todos estos puntos, obtienes una foto bastante real de cuánto te cuesta al mes tener una pantalla LED operativa.

Ejemplos prácticos para calcular el ROI de una pantalla LED

Una forma sencilla de calcular el ROI de una pantalla LED es comparar el coste mensual con los ingresos o ahorros que genera.

Ejemplo 1: aumento de ventas en tienda física
Imagina una tienda que instala una pantalla en el escaparate por 4.000 €.

  • La pantalla está pensada para destacar promociones y nuevos productos.
  • Gracias a la mayor visibilidad, las ventas aumentan de media 250 € al mes en margen neto.

Si calculamos solo con ese incremento:

  • 4.000 € / 250 €/mes = 16 meses para amortizar una pantalla LED.
    A partir de ahí, todo lo que genere la pantalla será rentabilidad pura, descontando consumo y mantenimiento.

Ejemplo 2: ahorro en cartelería y publicidad impresa
Un restaurante gasta 150 €/mes en carteles, vinilos y material impreso para promociones.
Al instalar una pantalla LED interior:

  • Reduce ese gasto a 30 €/mes (solo puntualmente imprime algo).
  • El ahorro es de 120 €/mes, que se suma al impacto visual y a las posibles ventas extra.

Si la pantalla ha costado 3.000 €:

  • 3.000 € / 120 €/mes ≈ 25 meses para recuperar la inversión, sin contar el aumento de ventas que suele acompañar a una mejor comunicación visual.

En ambos casos, la rentabilidad de una pantalla LED no depende solo del precio de compra, sino de cómo se integra en tu estrategia de marketing y de la capacidad de usarla todos los días para comunicar.

Consejos para mejorar la rentabilidad sin perder calidad

Para que la rentabilidad de las pantallas digitales sea máxima, no basta con instalar y olvidarse. Algunos consejos prácticos:

  • Define objetivos claros. ¿Quieres más gente entrando por la puerta, vender un producto concreto, reforzar la marca o todo a la vez? Sin objetivos, es difícil medir resultados.
  • Cuida la ubicación. Una pantalla mal orientada o colocada a demasiada altura pierde visibilidad. A veces, un ajuste en la posición puede marcar una gran diferencia.
  • Optimiza el contenido. Mensajes cortos, legibles y en movimiento suelen funcionar mejor. Combina promociones, información útil y contenido de marca para mantener el interés.
  • Aprovecha horarios clave. Programa contenidos diferentes para horas punta, fines de semana o campañas especiales. El software de gestión te permite automatizarlo sin esfuerzo.
  • Valora el alquiler para eventos o pruebas. Si tienes dudas sobre la inversión en pantallas LED o quieres testear su efecto, el alquiler puntual para campañas o eventos puede ser una buena forma de medir resultados antes de dar el paso definitivo.

Cuanto mejor uses la pantalla, antes verás el retorno de inversión de una pantalla LED en tus números.

Conclusión: ver la pantalla como una inversión, no como un gasto

Calcular la rentabilidad de una pantalla LED obliga a mirar más allá del precio inicial. Hay que sumar consumo, mantenimiento y contenidos, pero también valorar el impacto real en ventas, en imagen de marca y en ahorro respecto a otros formatos publicitarios.

Si planteas bien la estrategia, podrás calcular el ROI de una pantalla LED con números claros y decidir cuánto quieres invertir y en qué plazos deseas amortizarla.

En Pantallas LED Granada te ayudamos a estudiar cada caso, elegir el modelo adecuado y diseñar un proyecto que encaje con los objetivos de tu negocio.
Contacta con nosotros y te asesoraremos para que tu pantalla no sea un gasto más, sino una inversión rentable y medible.